En los últimos días se ha producido un verdadero auge en la cantidad de predicciones y profecías relacionadas con el fin de los tiempos, aupados por los eventos suscitados alrededor del mundo que si bien son indicadores y cumplimiento de las palabras de Jesús a sus discípulos al señalar eventos que estarían en directa relación con su segunda venida y por lo tanto con el final de los días, no significa de ninguna manera que se nos señale por esos acontecimientos una fecha especifica para tan importante (y anhelado por quienes esperamos al Señor) evento, por ello me siento realmente bendecido al tener la oportunidad de poder dirigirme a ustedes mis hermanos en Cristo para recordar las palabras del apóstol Pablo en 2Ts 2:1-3a “Pero con respecto a la venida de nuestro Señor Jesucristo, y nuestra reunión con él, os rogamos, hermanos, que no os dejéis mover fácilmente de vuestro modo de pensar, ni os conturbéis, ni por espíritu, ni por palabra, ni por carta como si fuera nuestra, en el sentido de que el día del Señor está cerca. Nadie os engañe en ninguna manera;”